Tú estás cerca...
Tú estás cerca
Tú estás cerca
Tú
estás
cerca.
Imposible decirtelo aprisa.
Es mucho aliento.
Despacio.
¡Hay que masticarte!
Tú estás cerca
Estás cerca siempre.
Seamos conscientes o no,
te aceptemos o no,
te lo digamos o no.
Tú estás cerca.
Cerca en las grandes zonas de la vida:
en la familia;
en el trabajo;
en el estudio;
en la diversión.
Tú estás cerca.
Cerca en los momentos fuertes,
cuando la vida galopa con frenesí:
en el descubrimiento del amor,
en la fecunda soledad del que lo dio todo,
en el sobresalto de tener un hijo,
en el hundimiento de perderlo,
en el sosiego del hogar,
en el proyecto del hogar,
en el proyecto comunitario,
en el primer trabajo,
en la enfermedad que no acaba,
en la muerte...
Tú estás cerca.
Cerca en las zonas calientes
del dolor y la lucha:
en el clamor de los parados,
en la agonía de los hambrientos,
en la oscuridad de los marginados,
en la dureza de la huelga,
en el terrorismo y en la tortura,
en el horror de la guerra,
en la mirada suplicante del que pide ayuda...
Tú estás cerca.
Cerca en las horas brillantes,
cuando la vida vence
y la muerte muere:
en el amor,
en el perdón,
en el sacrificio,
en la amistad,
en el diálogo,
en el afrontamiento,
en la sinceridad,
en la mirada limpia,
en la austeridad,
en el desprendimiento,
en la ayuda al necesitado,
en el apoyo al débil,
en el compromiso...
¡Las horas brillantes
en que abro mis puertas a los hermanos
y a Ti!
Tú estás cerca
Cerca en las horas negras
cuando la muerte la vence
y la vida muere:
en el odio, en la revancha,
en el juego sucio,
en la soberbia,
en la mentira,
en el derroche,
en la burla del sexo,
en el abuso al débil,
en la vida vacía,
en el cansancio del bien,
en la huida de la verdad...
¡Las horas negras
en que cerramos las puertas al hermano
y a Ti!
Tú estás cerca
Cerca en las horas cruciales
del combate entre el bien y el mal
cuando te digo que sí,
cuando te digo que no,
cuando no te digo nada y es que no,
cuando te miro de frente,
cuando te vuelvo la espalda,
cuando me voy contigo,
cuando me vuelvo atrás...
¡Las horas decisivas
de mi lucha interior!
Tú estás cerca
Siempre. Gratis.
A Ti no te desamina nadie...
Tú... estás... cerca...
Tú estás cerca
Tú estás cerca
Tú
estás
cerca.
Imposible decirtelo aprisa.
Es mucho aliento.
Despacio.
¡Hay que masticarte!
Tú estás cerca
Estás cerca siempre.
Seamos conscientes o no,
te aceptemos o no,
te lo digamos o no.
Tú estás cerca.
Cerca en las grandes zonas de la vida:
en la familia;
en el trabajo;
en el estudio;
en la diversión.
Tú estás cerca.
Cerca en los momentos fuertes,
cuando la vida galopa con frenesí:
en el descubrimiento del amor,
en la fecunda soledad del que lo dio todo,
en el sobresalto de tener un hijo,
en el hundimiento de perderlo,
en el sosiego del hogar,
en el proyecto del hogar,
en el proyecto comunitario,
en el primer trabajo,
en la enfermedad que no acaba,
en la muerte...
Tú estás cerca.
Cerca en las zonas calientes
del dolor y la lucha:
en el clamor de los parados,
en la agonía de los hambrientos,
en la oscuridad de los marginados,
en la dureza de la huelga,
en el terrorismo y en la tortura,
en el horror de la guerra,
en la mirada suplicante del que pide ayuda...
Tú estás cerca.
Cerca en las horas brillantes,
cuando la vida vence
y la muerte muere:
en el amor,
en el perdón,
en el sacrificio,
en la amistad,
en el diálogo,
en el afrontamiento,
en la sinceridad,
en la mirada limpia,
en la austeridad,
en el desprendimiento,
en la ayuda al necesitado,
en el apoyo al débil,
en el compromiso...
¡Las horas brillantes
en que abro mis puertas a los hermanos
y a Ti!
Tú estás cerca
Cerca en las horas negras
cuando la muerte la vence
y la vida muere:
en el odio, en la revancha,
en el juego sucio,
en la soberbia,
en la mentira,
en el derroche,
en la burla del sexo,
en el abuso al débil,
en la vida vacía,
en el cansancio del bien,
en la huida de la verdad...
¡Las horas negras
en que cerramos las puertas al hermano
y a Ti!
Tú estás cerca
Cerca en las horas cruciales
del combate entre el bien y el mal
cuando te digo que sí,
cuando te digo que no,
cuando no te digo nada y es que no,
cuando te miro de frente,
cuando te vuelvo la espalda,
cuando me voy contigo,
cuando me vuelvo atrás...
¡Las horas decisivas
de mi lucha interior!
Tú estás cerca
Siempre. Gratis.
A Ti no te desamina nadie...
Tú... estás... cerca...
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