miércoles, 23 de septiembre de 2009

Introspectiva.

La senda del tiempo (Celtas Cortos)

A veces llega un momento en que te haces viejo de repente sin arrugas en la frente pero con ganas de morir paseando por las calles todo tiene igual color siento que algo hecho en falta no se si será el amor

Me despierto por la noches
entre una gran confusión es tal la melancolía que está acabando conmigo siento que me vuelvo loco y me sumerjo en el alcohol las estrellas por la noche han perdido su esplendor

A veces llega un momento...

He buscado en los desiertos de la tierra del dolor y no he hallado mas respuesta que espejismos de ilusión he hablado con las montañas de la desesperación y su respuesta era solo el eco sordo de mi voz

A veces llega un momento...


Llevo tiempo escuchando de continuo esta canción. No sé si es por la cercanía de fechas concretas o simplemente por que cada vez me cuesta más mirar atrás sin un deje de nostalgia. Ya lo dijo alguien tiempo atrás: “Cualquier tiempo pasado, fue anterior”... Y ciertamente, la cosa es así... cuando dejo que el pasado me alcance, ese “tiempo pasado” deja de ser anterior para convertirse en realidad; en una realidad que me ciega, que me atrapa, que me hunde. Cuando dejo que sea mi pasado el que dicte las normas, me convierto irremediablemente en esclavo de esas decisiones pasadas, de esos errores que “quiero olvidar”, de esas traiciones que no puedo perdonar, de ese odio que almaceno bien etiquetado en nuestra mente... Y para intentar salir, muchas veces solo se me ocurre volver la vista atrás , recorrer “desiertos en la tierra del dolor” y, como dice la canción, lógicamente no encuentro más que lo que he ido dejando en el camino, lo que fue y lo que pudo ser, la piedra que cargo con “gusto”...

La solución a “todo” está también en la canción “...siento que algo hecho en falta / no se si será el amor.” Cuando niego lo que soy, cuando olvido al que me quiere, cuando me dejo en manos de mi mismo... es cuando entonces cuando pierdo el norte, es entonces cuando pierdo por completo la dirección correcta de mi vida, es cuando me pierdo en mi mismo y solo veo la oscuridad que en que me hallo, dándole la espalda a la luz que Él me ofrece...

La introspección ofrece ciertas ventajas; pero es un arma de doble filo muy peligrosa si no sabemos usarla desde Dios, si no se aplica desde el amor y el perdón, reflexionar sobre uno mismo no es más que recorrer la senda del tiempo por el camino más doloroso.

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